Tener precisión para ubicar un punto geográfico en cualquier parte del planeta, es una de las ventajas que nos ofrecen los satélites que orbitan alrededor de la Tierra. Pero, ¿cómo opera un GNSS en topografía?

¿Qué es la topografía?

Nuestro planeta cuenta con una enorme superficie, compuesta por elementos artificiales y naturales. Estos incluyen elementos sólidos (montañas, desiertos, planicies, etc.) y elementos líquidos (océanos, mares, lagos y ríos).

Desde la antigüedad, los seres humanos han necesitado guiarse de distintas maneras para llegar de un punto a otro. Esto ha servido para el establecimiento de rutas terrestres, marítimas y fluviales, a las que luego se sumaron las aéreas.

Gracias a estos métodos de guía, se han desarrollado actividades que han dado forma al mundo como se conoce en la actualidad. Entre ellas es posible mencionar las siguientes:

  • Intercambio comercial.
  • Colonización territorial.
  • Migración humana.
  • Construcción de vías.
  • Navegación.
  • Transporte terrestre.

En este sentido, con el pasar del tiempo y el avance de la tecnología y el conocimiento, las formas más rudimentarias de ubicación y referenciación geográfica dieron paso a los mapas. Aunque, a su vez, estos eran instrumentos limitados en sus inicios.

Tiempo después, las representaciones expresadas en un mapa ya no solo reflejaban el nombre de una ciudad o pueblo, sino que se empezó a indicar en ellos las características del relieve. Gracias a esto, se aportaban datos como altitud, tipo de terreno, entre otros.

Precisamente, cuando se habla de topografía, se hace una referencia directa a la muestra gráfica del relieve en un territorio determinado.

GNSS: Sistema global de navegación por satélite

Desde mediados del siglo XX, la humanidad ha contado con la presencia de satélites artificiales que orbitan alrededor de la Tierra. Estos aparatos tienen como principal función la observación del entorno terrestre, la transmisión de datos y la comunicación entre distintos puntos del planeta.

De esta manera, se han formado varios sistemas globales de navegación por satélite, o GNSS, por sus siglas en inglés. Como resultado, los aparatos satelitales que oscilan la Tierra permiten cumplir con diferentes tareas en el ámbito geográfico.

Algunas de estas funciones son:

  • Fijar las coordenadas de un punto geográfico.
  • Conocer la altitud de una ubicación.
  • Facilitar la georreferenciación de lugares.
  • Contribuir en la generación de mapas.

Además de lo anterior, un GNSS forma parte fundamental en el desarrollo y optimización de aplicaciones y programas de posicionamiento global y sistemas información geográfica, tales como Google Maps, ArcGIS o QField.

Del mismo modo, este conglomerado de satélites es una herramienta de gran utilidad para la labor que llevan a cabo distintos gremios relacionados con la construcción, la minería, la energía, la agricultura, entre otros.

Entre ellos se cuentan:

  • Arquitectos.
  • Geógrafos.
  • Geólogos.
  • Ingenieros ambientales.
  • Ingenieros agrónomos.
  • Ingenieros civiles.
  • Ingenieros geodésicos.
  • Ingenieros de minas.
  • Ingenieros de petróleo.
Usos prácticos del GNSS en topografía

El análisis de un relieve es necesario para ejecutar tareas vitales para el desarrollo económico, social y de infraestructuras alrededor del mundo. La información aportada por el GNSS facilita procesos relacionados con:

  • Obras subterráneas, como túneles y metros.
  • Obras superficiales, como carreteras, autopistas y puentes.
  • Relieve de minas y canteras.
  • Fertilidad de suelos agrícolas.
  • Estudios de impacto ambiental.
  • Exploración de hidrocarburos.
  • Obras civiles, como edificios, casas o centros comerciales.

En este sentido, la implementación de satélites en topografía permite detectar si un relieve es seguro o vulnerable, así como también si es factible realizar actividades de construcción en el mismo.

De igual manera, el GNSS puede ser reforzado con otros dispositivos de última generación. En este orden de ideas se encuentran los vehículos aéreos no tripulados, especialmente diseñados para obtener altos estándares de precisión en la información recolectada.

Mejor conocidos como drones, se trata de equipos que, apoyándose en sus cámaras incorporadas, pueden realizar funciones como:

  • Estudios de batimetría.
  • Monitoreo de yacimientos mineros.
  • Modelado de mapas en 3D.
  • Captación de imágenes multiespectrales.
  • Análisis de orografía.

Por otro lado, los drones poseen un tamaño bastante discreto, la capacidad de volar a gran altura y versatilidad para adaptarse en distintos entornos. Todo esto se suma al hecho de ser dispositivos teledirigidos mediante un mando a distancia.

En conclusión, el uso de GNSS en topografía puede ser complementado con equipos especializados para optimizar la interpretación del territorio y sus condiciones.

Comentar

Acepto la Política de privacidad